lunes, 15 de febrero de 2021

ME DIRÁS QUE NO

Porque soy muy disticoso para la comida. Porque me puedo volver muy fastidioso al extremo de provocar que te sulfures. Porque soy aburrido. Porque soy tan cobarde que no te invito a salir a algún lado. Porque prefiero quedarme en casa, en mi cama, acurrucadito, en lugar de llevarte a conocer el mundo. Porque te escribo poemas, quizá los más bellos que puedan dar a luz mis entrañas, pero soy tan, pero tan cabronamente maricón que no me atrevo a mostrártelos. Porque te dedico canciones que difícilmente te llegue a entonar. Porque en vez de salir a una fiesta te sugiero venir a mi casa a ver películas hasta tarde. Porque me encantan las películas de terror. Porque lloro con las románticas.

Porque mis conversaciones son muy candelejonas. Porque mis gesticulaciones más que provocarte risas te hacen cuestionar mi identidad sexual. Porque detesto caminar grandes distancias pero por ir contigo lo disimulo. Porque no habrá día, hora, minuto, segundo en que deje de crear un verso para ti. Porque soy celoso y ya te has percatado de ello. Porque eres celosa y te cuesta admitirlo. Porque mis chistes no te provocan carcajadas. Porque tus bromas no me causan gracia. Porque espero mucho de la gente. Porque mi empatía con los demás es muy grande. Porque no me interesa en lo más absoluto lo que piensen los demás. Porque mi risa es muy estentórea. Porque tu risa es el rezo de los ángeles.

Porque camino muy lento. Porque como muy rápido. Porque odio que fumes. Porque odias que ingiera licor. Porque no sé bailar. Porque no sé cantar. Porque en algunas oportunidades corrijo tu léxico. Porque en otras, tu gramática. Porque siempre me corriges. Porque uso términos muy abstrusos. Porque mi letra es espantosamente horripilante. Porque no entiendes mis acertijos y adivinanzas. Porque no entiendo tus analogías y metáforas. Porque me aturdes cuando me formulas preguntas seguidas y respondo sin haberlas entendido bien. Porque no siempre te daré la razón. Porque cuando te dé la razón puede que no estés en lo correcto y obro así para no verte molesta, aunque en algún momento te contradeciré ya que me fascina ver tu rostro adusto. Porque te ruborizo.

Porque me ilusiono rápidamente. Porque soy muy enamoradizo. Porque estoy enamorado de estar enamorado. Porque cuando te miro mi corazón parece una bomba de tiempo que en cualquier instante explosionará. Porque sufro estertores cuando te veo pasar. Porque cuando te escucho me extravío en tu voz. Porque cuando me enamore de ti te haré llorar de felicidad. Porque cuando te enamores de mí me harás llorar de incredulidad. Porque cuando te bese te haré sentir el infinito en tu ser. Porque cuando me beses me harás sentir un ser en el infinito. Porque me emociono fácilmente. Porque soy muy sensible. Porque soy muy cursi. Porque soy muy llorón.

Porque no soy tu reflejo sino tu sombra. Porque te envío los mensajes de texto más diabéticamente melifluos que puedan escribirse. Porque no me gusta afeitarme. Porque soy muy complicado. Porque eres muy pragmática. Porque le tomo importancia a asuntos de lo más superfluos. Porque reniego sin causa aparente. Porque hablo muy fuerte. Porque hablas muy bajo. Porque hablo hasta por los codos. Porque no soy fotogénico. Porque mantienes un romance con las fotografías y sales maravillosamente bien en ellas. Porque soy muy sarcástico. Porque eres muy irónica. Porque soy estresante. Porque soy yo. Porque eres tú.