Es posible que te cause extrañeza el hecho de recordarte. Descuida: no eres la única que debe de sentir lo mismo; tal vez los espacios que aún cohabitan en mis adentros no dejan de desolarme con el pasar del tiempo
Mi vida se convirtió en un péndulo: al inicio, por breves instantes, me hallo incólume, hasta que el movimiento oscilante me dirige hacia el lado opuesto, cayendo como consecuencia en mi imperecedera aflicción
No creo que sea vano, incluso afirmaría que es necesario el hacértelo saber: aún eres por quien los atardeceres llegan a su esplendor, propicias que el viento se arremoline en mi interior convirtiéndose en fuego hasta hacer arder en pasión a mi corazón, causante de lo más bello y más puro que pudo haber nacido de mi ser, no existe nada en este mundo que me haga olvidar lo que todavía mora en los aposentos de mi dolor
¿Qué duele más? ¿Estar contigo o estar sin ti? No, no tienes la respuesta
Viviré en ti, por ti, para ti, hasta la conclusión de mi nimio paso por estos lares terrenales
Ignórame, si te apetece, mi venerada y dañada, inseguridad
Mi vida se convirtió en un péndulo: al inicio, por breves instantes, me hallo incólume, hasta que el movimiento oscilante me dirige hacia el lado opuesto, cayendo como consecuencia en mi imperecedera aflicción
No creo que sea vano, incluso afirmaría que es necesario el hacértelo saber: aún eres por quien los atardeceres llegan a su esplendor, propicias que el viento se arremoline en mi interior convirtiéndose en fuego hasta hacer arder en pasión a mi corazón, causante de lo más bello y más puro que pudo haber nacido de mi ser, no existe nada en este mundo que me haga olvidar lo que todavía mora en los aposentos de mi dolor
¿Qué duele más? ¿Estar contigo o estar sin ti? No, no tienes la respuesta
Viviré en ti, por ti, para ti, hasta la conclusión de mi nimio paso por estos lares terrenales
Ignórame, si te apetece, mi venerada y dañada, inseguridad
